ANDREA STUDIO

TXOKO AIRE

reformas integrales
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En la ciudad de Paterna (Valencia) nos enfrentamos al apasionante reto de transformar un semisótano de 2,05 metros de altura y una sola ventana en un espacio recreativo íntimo, cálido y lleno de vida.
Bajo la dirección de Ramón Bandrés, y en colaboración con Ana Marcu, este proyecto de txoko combina ingenio arquitectónico, luz y emoción para crear un refugio familiar donde celebrar, descansar y compartir momentos especiales.

 

Luz y apertura en un espacio subterráneo

Una de las claves del proyecto fue la creación de un patio inglés, que permitió la entrada de luz natural en un lugar donde antes reinaba la penumbra.
Este nuevo acceso visual y lumínico transforma la atmósfera del espacio, iluminando directamente la zona de estar e incorporando un pequeño rincón destinado a la meditación y al descanso.

La demolición de la pared contigua a la rampa permitió liberar el volumen interior, potenciando la sensación de apertura y ventilación.
Lo que antes era un espacio limitado y oscuro se convirtió en una estancia luminosa y armónica, donde la arquitectura trabaja al servicio de la emoción.

 

Un comedor que imita la luz del día

El corazón del txoko es el comedor, pensado como punto de encuentro familiar y escenario de celebraciones.
Para iluminarlo, se utilizó un Barrisol retroiluminado —una tela tensada en el techo que simula una ventana al cielo—, generando una luz suave y envolvente que recrea la calidez del día incluso bajo tierra.

La elección de este sistema lumínico no solo amplifica la sensación de altura, sino que también mejora el confort visual y emocional, convirtiendo el espacio en un refugio acogedor y lleno de energía.

 

Calidez, flexibilidad y bienestar

El resto de la iluminación se resolvió con lámparas de pie y de mesa, creando un ambiente flexible que se adapta a cada ocasión: desde cenas íntimas hasta reuniones con amigos.
Las cortinas, utilizadas en lugar de puertas, actúan como divisores ligeros y elementos acústicos, aportando textura, suavidad y privacidad sin interrumpir la continuidad espacial.

Cada elemento —desde los tejidos hasta la paleta cromática— fue seleccionado para potenciar la sensación de confort, reforzando la idea de que la belleza puede encontrarse incluso en los lugares más insospechados.

 

Un refugio para celebrar y desconectar

El resultado es un espacio que equilibra funcionalidad y emoción, donde la luz, la materia y la escala se combinan para generar una atmósfera íntima y familiar.
El txoko de Paterna es mucho más que una reforma: es una reinterpretación del hogar como lugar de encuentro, un diseño que invita a celebrar, compartir y descansar.