ANDREA STUDIO

PROMOCIÓN VIENTO

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Bajo la dirección de Ramón Bandrés, este proyecto residencial en Jávea (Valencia) —inicialmente diseñado por el Estudio Nebot— llegó a nosotros en una fase arquitectónica avanzada.
La estructura estaba perfectamente resuelta; nuestra misión fue dar coherencia, equilibrio y carácter a través de la elección de materiales, mobiliario e iluminación.

 

Una arquitectura que dialoga con su entorno

El primer paso fue unificar los materiales para las fachadas y espacios exteriores, dotando al conjunto de una identidad sólida y atemporal.
Optamos por un porcelánico de exterior con acabado en madera para paredes y techos de terrazas: un material elegante, resistente y con una textura cálida que conecta el edificio con su entorno natural.
Su tono terroso y la sutileza de sus vetas evocan la esencia del paisaje de Jávea, fusionando la arquitectura con el Mediterráneo.

 

Terrazas que reinterpretan el estilo de vida mediterráneo

En los áticos, las terrazas se diseñaron como auténticos refugios de bienestar.
Una cuidada distribución permite disfrutar de zonas de estar, comedores exteriores y cocinas con barbacoa, integradas con piscinas elevadas pensadas específicamente para terrazas.
Cada elemento responde a una visión clara: crear espacios funcionales y de ocio, sin renunciar a la elegancia ni a la conexión visual con el paisaje costero.

El mobiliario, de líneas limpias y materiales naturales, completa una composición equilibrada donde el confort se siente tanto de día como de noche.

 

La luz como material arquitectónico

Uno de los retos más apasionantes fue el diseño de la iluminación, clave para resaltar la geometría del edificio y potenciar la textura de los materiales.
Diseñamos una iluminación puntual y envolvente, con tiras LED ocultas en los oscuros de fachada y barandillas, que generan un brillo sutil y continuo.
De noche, el edificio se transforma: las líneas arquitectónicas se dibujan a través de la luz, revelando una nueva lectura del espacio.

En las terrazas, la iluminación integrada en jardineras y lámparas portátiles permite modular la atmósfera según el momento.
Luz cálida, sombras suaves, reflejos sobre las superficies: un juego de matices que convierte cada terraza en un escenario íntimo, pensado para vivir la noche mediterránea.

 

Elegancia duradera, identidad mediterránea

El resultado es una vivienda que combina elegancia, durabilidad y calidez, donde cada decisión de diseño —desde los materiales hasta la luz— responde a una búsqueda de equilibrio.
Un edificio que se integra en el paisaje de Jávea con naturalidad, reflejando la sofisticación tranquila del Mediterráneo: arquitectura que no solo se mira, sino que se siente.